sábado, 4 de octubre de 2008

sábado, 20 de septiembre de 2008

Sigo siento "mi´jito"

Yo tengo 40 años y sigo siendo "mi´jito" para mis papás! Y me hace sentir bien, como protegido, como importante.

Te imaginás en un mundo que no cambia de ninguna manera, no crecés, sos un niño eterno como lo es Peter Pan, pero con la diferencia que es por gusto de tus papás y no por gusto tuyo.

Algunas veces me siento ridículo cuando me llaman así frente a mis amigos, pero otras veces les agradezco tanto, sobre todo cuando me siento vencido y agotado, cuando el cansancio de salir bien ante el mundo se hace insoportable. Con ellos puedo sentirme pequeño, puedo sentirme abatido, puedo sentirme incompetente, puedo sentirme yo, sin tener la necesidad de demostrar (ni siquiera a mi mismo) que soy un triunfador.

Mis papás seguirán siendo mis papás por la eternidad, quizás ya no tenga necesidad de pasarme a su cama en la noche, pero al menos podré pasar por su casa cuando tenga ese vacío enorme en mi pecho. El calorcito de los viejos en inmejorable, a pesar de las peleas y las diferencias de opinión con mi viejo, su fuerza también me alienta y cuando se junta con la de mi vieja, es como alcanzar la gloria.

Es maravilloso ser el niño chiquito.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Los gelatinosos

El título es tuyo sí, pero de ambos la historia por lo visto.

Muchas veces me pregunto que hacías vos, mientras yo era chico y me divertía a mi manera. Me pregunto también, como serías durante tu escuela, mientras yo bregaba con la mía.

Como sería verte de estudiante y como sería verte de hermano, de travieso, de hijo, de inventor. Yo se como era yo. Sé como me divertía y como sufría. A lo mejor sufrimos al mismo tiempo, a lo mejor nos reímos de las mismas cosas y a la vez, pero nunca lo supimos.

Por eso me divierten tus historias, pero me divierten más cuando tus viejos se involucran porque es como escuchar a los míos contando la misma situación.

No sé si es que todos los niños son iguales, pero yo prefiero asumir que vos y yo, fuimos siempre el uno para el otro; desde chicos, no crees?

Los gelatinosos fue tu juego de viaje con tus hermanos, los míos y yo no le teníamos nombre, pero jugabamos igual y sufríamos igual. Yo desde mi perspectiva de hermano menor y vos desde la tuya de hermano mayor. Que curioso, cierto? A lo mejor vomitábamos al mismo tiempo, quien sabe.

Muchas veces tuve que verte y vos a mi, pero muchas veces nos ignoramos hasta el día en que tuvo que sembrarse la semilla que daría paso a la cosecha de veinte años después. Pensaste en ello alguna vez? Yo sí, muchas.

martes, 19 de agosto de 2008

Luna, la que mengua


Qué conocés de la luna, sal?

Conocés sus circuitos, sus entradas, sus salidas?

Conocés acaso cuando viene y cuando se va?

Has notado su rostro de verguenza y su cara de triunfo?

La luna, cuando mengua, es una maestra de la magia. Termina el día y todo queda en penumbras, todo es oscuro, tan oscuro que es imposible ver si no tenés una linterna. Pasan unas pocas horas y luego todo lo ilumina, porque nada es más oscuro que cuando va a salir la luz.

La oscuridad se alarga conforme mengua, pero menguando aún, es capáz de enfrentar al sol cuando amanece.

Aprende a ser como la luna. Menguante y altiva. Todo es perfección, aprende a reconocerla.

domingo, 3 de agosto de 2008

Estereotipos

Odio los estereotipos, los odio con todas mis fuerzas porque para mi la vida no es una paleta de colores establecidos sino más bién una inmensa gama de posibles combinaciones entre esos colores, que pueden dar como resultado una tonalidad distinta para vos o para mi.

Aún así, he de confesar que no hay más que ajustarse a ellos, al menos de manera preliminar.

Empecé traveseando un poco el mundo de la internet mediante los buscadores, mi generación no fue una generación que creció con esta tecnología sino que más bien tuvimos que ajustarnos a ella y aprender durante la marcha. Tuve que hacer un esfuerzo grande para evitarme temores de adaptación y la razón fue más bien por vergueza que por convicción personal. Todos mis amigos tenían desde un simple correo electrónico (básicamente era lo único que yo aprovechaba de este mundo cibernético) hasta una compleja página web donde daban a conocer sus gustos y compartian esa información con el mundo entero.

Así pues, inventé una manera de ajustarme (tarde) a esta nueva etapa de la evolución humana, leyendo todos los foros a los que podía ingresar, solamente con la consigna de enterarme del funcionamiento de esa herramienta. Una de esas búsquedas de conocimiento, me llevó al foro más vulgar y poco interesante al que he tomado parte, era un foro cuyos participantes eran todos de mi país y cada uno entraba, literalmente, a cagarse de cualquier cosa; como es de suponerse, nuestro presidente era el blanco más apetecido, pero también lo era el director técnico de la selección mayor, los profesores de las Universidades más populares del país, el editor de los periódicos de más circulación, los directores de los noticieros más populares, los taxistas, los autobuseros, los grandes empresarios y por supuesto, todos los políticos que estan a favor de la globalización, por que he de contarles que me encontré con un grupo de ciudadanos de extrema derecha (o izquierda, pal caso es lo mismo, en materia de extremismos) que lo único que les gustaba era pasarsela criticando sin aportar la menor alternativa de solución a los muchos problemas que ellos exponían. Quizás fue mi falta de interés en el campo político o mi total desapego a los temas materiales de los "bugas", lo que me hizo empezar a postear temas un poco más complejos y relacionados con psique humana, tratando de desviar la atención de los participantes de sus acostumbrados madrazos al personaje de la semana; fallidos intentos me hicieron caer en la cuenta de que mi tiempo se desperdiciaba terriblemente, así que a punto estaba de correr deseseperado hacia otro mundo, cuando apareció este simpático personaje, dando un poco de atención a mis intentos de nuevos temas.

Como es de esperarse, pronto establecimos una comunicación más directa y con mayor dinamismo, pero seguíamos escondidos detrás de nuestros sobrenombres. Pronto descubrí que se trataba de una niña muy educada, quien tenía una excelente forma de redactar y además, un incalculable valor del verbo, combinado con muchísima información literaria y del acontecer mundial, por no decir que del universo entero, de tal manera que era supremamente delicioso entablar una conversación con ella sobre casi cualquier tema. Apoyados en un supuesto libro que yo quería leer (no lo he hecho aún, después de más de cuatro años) y que ella tenía y que además, podía y quería prestarme, tomamos la decisión de botar nuestras máscaras y nos dijimos primero, nuestros nombres reales, luego nuestros números telefónicos y zaz...solamente faltaba que nos encontraramos.

Un poco preocupado por las malas interpretaciones y conocedor de historias románticas generadas a través del internet, decidí que ella, debía conocer quien soy yo y así evitaríamos grandes desepciones futuras. Una de las primeras cosas que le conté, una vez que iniciamos un intercambio de llamadas, fue que su nuevo amigo era loca y que no había ninguna posibilidad de que eso fuera a variar en los próximos, digamos que, 100 años?

Lo tomó tan bien, pero tan bien, que decidió que debíamos conocernos de inmediato. Nuestra primera cita fue en uno de los lugares que más me gusta, el café Il Panino, muy cerca de mi casa en aquel momento y al parecer cerca de la casa de ella también. Nos contamos de todo, de sus complicadísimas relaciones con los hombres y las super bien estructuradas relaciones mías con ese mismo grupo humano. Nos contamos sobre nuestras actuales estados maritales y también sobre nuestros trabajos, nuestros gustos y nuestros grupos de amigos. Ella tenía una manía extraña de enfocar su conversación hacia la inteligencia de las mujeres, pero también hacia la imagen de las mujeres actuales. He de confesarles que ella, solamente tenía claro la imagen intelectual suya, pues su imagen física andaba un poco desfasada de la actualidad; sin embargo, solo ahora soy conciente de ello, porque yo...ni bolas le paré a ese detalle.

De no ser porque mi interlocutor sea un hermoso especímen masculino, poca atención le pongo a los detalles visuales de las feminas, sobre todo cuando su personalidad es mucho más interesante que su físico y este era el caso. Me descubrí totalmente embobado por su manera de hablar y por sus temas de conversación, por su carrera profesional y por sus ideas de la vida y en ese momento decidí, que seríamos amigos para tota la vida, nada más cliché que una loca que tiene por mejor amiga a una mujer encantadora e inteligente y por supuesto una mujer inteligente teniendo una amiga loca. ERROR!!!!

Nuestra segunda cita fué un poco más personal, me invitó a tomar café a su apartamento y los temas de conversación estuvieron mucho más enfocados hacia su actual vida social, incluyendo novio, papá, hermano, amigos especiales y por supuesto, una mejor y glamurosa amiga mujer. Me enteré que su papá era un reconocido arquitecto y su mamá era una mujer de negocios que vive en el extranjero, que su mejor amiga es una cuasi diva de sociedad, que está total y personalmente involucrada con la moda y que su hermano tenía por novia, una despampanante rubia, total y completamente divina.

Con más confianza empezó a llevarme más hacia la intimidad de su departamento y de su vida y cuando menos lo imaginé, estaba yo sentado en su cama frente a su ropero, que por cierto tenía las puertas abiertas de par en par. Ella sacaba sin control blusas y pantalones, enaguas y zapatos, ropa interior, accesorios, bolsos y abalorios, maquillaje (nuevo, totalmente nuevo y sin usar) y me empezó a innundar de preguntas respecto a las mejores combinaciones y sobre mi opinión desde los colores, hasta las formas y nombres de las telas y encajes con los que estaban hechas sus ropas. Al parecer no tenía ni la menor idea de como combinar su ropa y también creía que tenía que hacer una renovación a su ropero. Luego me paseó por su departamento, innundándome esta vez con preguntas sobre mi opinión de la decoración y de los muebles y de los colores. Mientras eso sucedía, yo empecé a sentirme mareado de tanta información que tenía frente a mis ojos, pero no por la información misma, sino por la idea que tenía ella de que yo debía analizarla, clasificarla y además, ofrecer mi opinión de loca, para hacer de su vida, una mejor y más llevadera aceptación suya en la sociedad.

Veía frente a mis ojos una mujer desesperada por aceptación urbana, que como último y desesperado recurso, se encomendó a las manos de una amiga loca para mejorar su roll en la sociedad. ERROR!!! yo, de decoración y de moda, NADA! Tengo apenas tiempo para pasarme las manos por mi pelo antes de salir a trabajar, mi circulo profesional estaba en ese momento formado por vendedores navieros y agrónomos, camioneros y el grupo más refinado con quien podía tratar, eran gerentes de transportistas urbanos, así que de moda...nada y de decoración de interiores, hasta ese día pensé que podría ser importante en la vida de un gay.

Quedó tan desepcionada con mis sugerencias como yo de su preguntadera y estupido proceder basado en estereotipos. Le ofrecí un par de recomendaciones sobre cuáles atuendos debía enviar directo al basurero, no por mi gusto de loca, sino porque dañaban las retinas de los ojos tanto de una princesita, como de un vaquero, con solo mirarlos. Luego, empecé a conversar sobre mis tiempos, mis amigos y mis gustos, que van desde sentarme un domingo al medio día a ver un partido de futbol, hasta salir a montar en bicicleta por la montaña y llegar a la casa con barro hasta por los huecos de las orejas, esperando que así, diera por sentado que yo, no era esa clase de gay que se la pasan ojeando Vouge o Vanidades o viendo I Entertaiment Television o cosas por el estilo, que si bien, me entretienen a más no poder, no podría dictar una cátedra de buen gusto en materia femenina.

Han pasado más de cuatro años desde ese episodio, cada vez tengo menos contacto con mi amiga la brujilla (su nick en aquel foro) y quien más tarde me introduciría en el mundo de los blogs. Tengo un especial cariño hacia ella, pero entiendo que no tenemos nada en común. Me he enterado que ahora es íntima amiga de una conocida loca amiga mía, quien por supuesto, calza a la perfección con el tipo de amigas gay que esperaba la Brujilla. Maravilla la psique humana, Dios las hace y ellas se juntan.

jueves, 31 de julio de 2008

Los cabécares

Sus ojos buscaban un punto para colgar su angustia. Buscaba incesante un momento para ver los míos, pero trataba de evitar hacerlo cuando yo la miraba. Con visibles marcas de su trabajo duro en el campo, esperaba impaciente que tenía yo que decir, primero como sin interés, pero con marcada curiosidad.

¿Qué tendrá el hombre blanco que decirme a mi sobre mi trabajo?

Nada, evidentemente su trabajo está completamente controlado, la experiencia ha surtido efecto real sobre las aplicaciones de abonos (orgánicos), momentos para cosecha y fechas exactas para siembra, todo aprendido desde su infancia y por supuesto de sus antepasados experimentados y conocedores de los dioses de la tierra y de las plantas y de la agricultura.

Hoy está más cercana a la cultura de nuestro país, pero sus costumbres cabécar la enraizan en un sitio geográfico del país, en donde el país entero se olvida de su existencia, menos ella misma.

Otros como ella, apenas y sonrien, tímidos y curiosos me miran como tratando de entender mis mensajes corporales, sus miradas son como de niños que no tienen reparo en analizar lo que ven y por poco me intimido. Empiezo con mis lineas introductorias solamente por formalismo empresarial, pero a las pocas, me olvido del guión y me ubico en el contexto y empiezo por preguntar palabras en cabécar, poco sirven mis intentos de romper una barrera de comunicación, pero lo sigo intentando cada vez con más determinación hasta que, consigo anclar mi mirada en sus ojos y lanzo el comentario: "yo vengo a que me enseñen, nada tengo yo que mostrarles a ustedes"

Fue una experiencia como pocas; no me olvidaré nunca de la sensación que me abrigó al darme cuenta que esta vez, estaba del lado contrario del mundo de los negocios. Hace años trabajé para la empresa que se aprovechaba de su esfuerzo, hoy trabajo para hacer de ellos, los mejores empresarios que puedan llegar a ser.

viernes, 6 de junio de 2008